Proteger lo que no se puede reemplazar
El océano es un cuerpo continuo de agua salada que cubre más del 70% de la superficie de la Tierra. Las corrientes oceánicas regulan el clima del planeta y albergan millones de especies de vida marina.
Lo más fácil que uno puede hacer desde su casa es ser un consumidor responsable. Esto parecería algo pequeño, pero tiene un impacto enorme. Y ser un consumidor responsable involucra cuestionarse, educarse y adaptarse, básicamente CAMBIAR DE ACTITUD.
Te dejamos los consejos de Equilibrio Azul para realizar desde la casa:
. Si viven en la playa, pueden ayudar cambiando el tipo de iluminación (lo mejor es eliminar la luz que sale de las casas), por luces que no afectan la vida silvestre (las playas deben ser oscuras), no extraer arena de las playas, menos aún andar en vehículos en la arena. Estos, además de ser fastidiosos, pueden destruir miles de pequeños anidamientos de insectos, crustáceos o aves.
. También pueden involucrarse con los proyectos de conservación locales siendo voluntarios, compartiendo información y haciendo donaciones monetarias que ayuden a financiar proyectos sumamente necesarios en cada país.
Las alternativas existen para todo, simplemente hay que ser flexibles en la
mente y buscarlas. Incomodarse un poquito si es necesario, pero poder tener la
conciencia tranquila de que uno no está destruyendo la naturaleza.
Para seguir aprendiendo sobre el mar pueden seguir las redes sociales de Equilibrio Azul:
– Instagram: @equilibrioazul
– Twitter: @equilibrioazul
– Facebook: equilibrio.azul
– Web: www.equilibrioazul.org
🙂