Proteger lo que no se puede reemplazar
“Sólo después de que el último árbol sea cortado, sólo después de que el último río haya sido envenenado, sólo después de que el último pez haya sido atrapado, sólo entonces nos daremos cuenta de que no nos podemos comer el dinero”. Esta frase atribuida al pueblo Cree de América del Norte puede ser apocalíptica pero a su vez cada vez más cercana.
Del amor a la tierra y de no dejar que esta profecía se cumpla es que emerge el poder femenino pro medioambiente. Donde los procesos de defensa de la tierra están directamente conectados con vivir vidas “que merezca la pena vivir”. Para las mujeres que lideran las luchas medioambientales, la reivindicación de la vida es, en muchas ocasiones, indivisible de la reivindicación de la soberanía sobre su propio cuerpo.
Presentamos ahora a cuatro incansables mujeres pertenecientes a comunidades indígenas que por amor a sus raíces y a su tierra, libran una batalla incansable por su territorio.
1.- Nina Hualinga (Ecuador)
Activista indígena que toma la batalla medioambiental y de violencia de género. Nacida en la comunidad Kichwa de Sarayaku en la Amazonía ecuatoriana, es la ganadora del International President’s Youth Award de WWF, otorgado por el presidente de WWF Internacional.
Cuando tenía unos 8 años vivenció la decisión que tomó su madre, su familia y su comunidad, de no aceptar el ingreso de las compañías petroleras a su territorio. Sintió en ese momento que debía continuar el legado familiar y seguir luchando por el planeta.
Este último tiempo sus declaraciones contra la violencia femenina han hecho eco en los medios de comunicación, en los que declara haber sido agredida y amenazada por su ex pareja, lo que la tiene levantando una misma bandera por el medioambiente y por la lucha feminista.