África busca tesoros en las profundidades del mar ¿pero a qué costo?

2 semanas ago
septiembre 6, 2020
Por Fidelis Zvomuya

Traducido por el equipo TOPes
Lee el artículo en inglés aquí

La nueva fiebre del oro en África tiene atentos a las voces del medioambiente y de los expertos gracias a la explotación de las profundidades marinas para extraer recursos.

«Las aguas del continente están en graves problemas», dijo el Dr. Mike Petersen, un respetado consultor ambiental independiente con sede en Ciudad del Cabo y con más de una década de experiencia. Él cree que la extracción minera en el fondo marino está a punto de convertirse en algo común.

«Los políticos africanos se enfrentan a una decisión crucial. ¿Prestarán atención a las voces mundiales de los científicos y las agrupaciones ambientales? ¿O suavizarán las regulaciones ambientales, que son claves para ceder a la llamada teoría de la creación de empleo y el crecimiento económico?» se pregunta.

Ya está escrito en la pared. En el mes de mayo, el gobierno sudafricano, la Unión Africana, el gobierno noruego y la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) de las Naciones Unidas organizaron un taller en Pretoria (Sudáfrica), en un esfuerzo por sumergir a África en una de las peores crisis ambientales.

El taller dejó a los ambientalistas preocupados por el futuro. Muchos han comenzado a desafiar a los actuales líderes africanos para que se conviertan en la generación que cambie el curso de la historia, y no la responsable del continuo consumo del planeta. La Dra. Petersen está segura de que, a pesar de la preocupación por el medio ambiente, la minería en los fondos marinos seguirá siendo una realidad en el 2030, ya que los países africanos costeros ya están tomando medidas para asegurarse de que se beneficiarán de este nuevo auge extractivo.

Los científicos están emitiendo fuertes advertencias contra este tipo de extracción y piden tomar las precauciones necesarias, en vista que los océanos ya están siendo aniquilados ante nuestros propios ojos. Dicen que un creciente conjunto de pruebas científicas señala que la minería en los fondos marinos será extremadamente perjudicial y pondrá en riesgo las especies no descubiertas aún en este incógnito y fascinante lugar.

«Los gobiernos africanos deben prestar la máxima atención. Es un hecho que la minería de los fondos marinos está a punto de abrirse camino en África, y no está lejos de generar controversia por su importante impacto ambiental y social”.

«La última y en gran parte desconocida tierra salvaje de la Tierra alberga un ecosistema con una variedad de vida que va más allá de nuestra imaginación. Los estudios científicos más recientes muestran que nuestros mares están en un devastador estado ecológico. Los mares son los recursos más valiosos de nuestro planeta, pero pocas personas con liderazgo político y empresas se dan cuenta de lo amenazados que están. Esta es la receta perfecta para el peor desastre de este continente», añade.

Los Estados africanos constituyen 46 de las 168 Partes en ISA, y 38 de esos Estados son Estados costeros, cuyas zonas marítimas abarcan aproximadamente 13 millones de kilómetros cuadrados. A pesar del compromiso de larga data de África con ISA, el continente sigue siendo el único grupo regional que aún no se ha manifestado para participar en la exploración de minerales en los fondos marinos.

Namibia

En aguas del África meridional, la empresa de diamantes De Beers, la de minería costera Panda Marine y la empresa estatal sudafricana Alexkor extraen diamantes de los fondos marinos de la costa occidental.

La extracción de diamantes en las costas de Namibia comenzó en 2002. En 2011, el Ministerio de Minas de Namibia concedió licencias de explotación minera a dos empresas, Namibian Marine Phosphate y LL, para explotar una zona de 25,2 km de ancho y 115 km de largo. El proyecto tenía previsto utilizar la tecnología de dragado con tolva de succión de arrastre y tenía previsto extraer hasta 5,5 millones de toneladas de sedimentos al año, con una producción anual prevista de 3 millones de toneladas de roca de fosfato.

En 2013, los ecologistas y las industrias pesqueras de Namibia, respaldados por científicos y críticos internacionales, argumentaron en contra de la extracción de fosfato del fondo marino en sus aguas costeras, alegando que la extracción del fondo marino destruiría el medio ambiente y pondría en peligro la industria pesquera.

La oposición provino de la Asociación de la Industria Pesquera de Namibia, la Confederación de Asociaciones Pesqueras de Namibia y las organizaciones de la sociedad civil Earth Organisation Namibia y Swakopmund Matters. Como resultado, el gobierno local estableció una moratoria de 18 meses sobre la extracción de fosfato marino en septiembre de 2013.

Sudáfrica

Las credenciales ecológicas de Sudáfrica fueron puestas en duda después de que sus funcionarios anunciaran en 2012 y 2014 que expedirían licencias para la prospección marina de fosfatos. El territorio cubriría 150.000 km2 de lecho marino, desde la desembocadura del río Groen en la costa oeste hasta la bahía de Mossel. Las empresas que se beneficiarían son Green Flash Trading 251 (Pty) Ltd, Green Flash Trading 257 (Pty) Ltd, y Diamond Fields International. Las organizaciones ecologistas advierten que la minería en aguas profundas en Sudáfrica podría tener efectos ambientales irreversibles y significativos.

Un informe de 2012 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) revela una verdad muy incómoda. En él se pide una moratoria de las solicitudes de extracción a granel del lecho marino de minerales como el fosfato hasta que se protejan adecuadamente los sensibles ecosistemas marinos de alta mar a lo largo de la costa.

El informe desacredita la retorcida narrativa impulsada por las empresas mineras, que según el WWF refuerza una empresa minera insostenible que pisotea los recursos naturales y diezma la biodiversidad y el agua.

En el informe «Breve reseña de los posibles impactos en los ecosistemas de la minería de fosfatos marinos en el Cabo Occidental (Sudáfrica)», el WWF afirma que la minería en aguas profundas podría llevar a la extinción de especies únicas y con un costo importante para las generaciones futuras.

«Si se considera la minería a gran escala del lecho marino, es necesario sopesar las ganancias financieras y la creación de empleo para las comunidades locales frente a las implicaciones económicas, sociales y éticas de la alteración permanente de los hábitats minados, la pérdida de biodiversidad y las posibles repercusiones ecológicas y la perturbación de los recursos pesqueros», dice el informe.

El informe revela que los organismos de las zonas adyacentes sufrirán efectos directos e indirectos «cuya extensión, intensidad y duración dependen de muchos factores relacionados con la estrategia de explotación minera y las propiedades de los sedimentos, biogeoquímicas y de los ecosistemas específicos del lugar».

«Aunque las aguas pelágicas se verán afectadas localmente, la dilución con las aguas de abajo probablemente reducirá en gran medida el impacto ecológico directo. La extracción de minerales valiosos u otros materiales geológicos no suele ser sostenible, ya que la tasa de formación de los minerales objetivo y de los sedimentos perturbados circundantes es muy superior a la tasa de extracción de recursos», añadió el informe.

La WWF, junto con otros grupos ecologistas, formó la Coalición para Salvaguardar Nuestros Fondos Marinos, que acusó al gobierno difundir mensajes positivos en torno a la minería de los fondos marinos. Exigieron que el gobierno adoptara un enfoque cauteloso respecto de la minería de los fondos marinos con una buena gobernanza y las mejores prácticas establecidas.
Sin embargo, la Presidenta de la ISA y representante de Sudáfrica en el Consejo, Lumka Yengeni, dijo que su país no podía decidir participar comercialmente en la minería de los fondos marinos antes de haber consultado a todas las partes interesadas sobre las oportunidades y los desafíos.

Yengeni, que también es embajadora de Sudáfrica en Jamaica, donde tiene su sede la Secretaría de ISA, dijo que el país está elaborando su legislación nacional sobre minería.

«El hecho de dar prioridad a la elaboración de normas y directrices para la extracción en fondos marinos con la asistencia de todos nuestros expertos nos brinda la oportunidad única de asumir una responsabilidad colectiva», dijo.

Nigeria

En 2018, según informes de prensa, Dakuku Peterside, director general de la Agencia de Administración y Seguridad Marítima de Nigeria, dijo a la gente de  ISA que su gobierno, en cooperación con esta organización, estaba desarrollando políticas para ayudar a aprovechar los recursos del fondo marino.

Mientras tanto, en agosto de 2017, The Guardian en nigeria informó de que la oficina hidrográfica de la marina había realizado un estudio y un mapa de la zona marítima del país.

La Dra. Petersen dijo que África es vulnerable y que podría ser una víctima de este apuro. «Los peligros ambientales de la minería en aguas profundas deben compararse con los daños causados por los proyectos de minería en tierra dentro del continente”.

«La corrupción y las leyes ambientales deficientes causarán el caos en nuestros mares. Las lecciones de Namibia y otras zonas son muy claras. Esto es devastador para el medio ambiente», añadió.

Una de las preocupaciones es que la minería en aguas profundas, dentro del continente africano, no está debidamente regulada para que los beneficios se repartan de forma equitativa. Los minerales terrestres de la región han sido saqueados durante mucho tiempo por empresas extranjeras, sin que se hayan obtenido muchos beneficios.