Proteger lo que no se puede reemplazar
Prediciendo inundaciones, protegiendo la vida silvestre y salvando vidas y bosques
Repleta de una variedad de plantas, animales y formas de vida, Latinoamérica es una fuente inagotable de biodiversidad.
Aproximadamente el 60% de la vida terrestre a nivel global y diversas especies de agua salada y dulce pueden ser encontradas en esta región. Mientras el Amazonas es el más evidente sector fuertemente biodiverso, el resto de Latino América está también lleno de vida en todos sus países.
Tristemente, ha habido una rápida disminución en la abundancia de especies y las tasas de extinción siguen creciendo. Esto puede ser vinculado a la pérdida de hábitat, expansión e intensificación de la agricultura, y una alta dependencia de los recursos naturales. La Worlwide Fund For Nature ( WWF) estima que Latinoamérica ha perdido el 94% de sus especies desde los 1970s, una de las tasas más severas del mundo.
Ante este alarmante escenario, Latinoamérica se encuentra ahora buscando conservación, soluciones de adaptación y mitigación de muchos tipos. Comunidades a través de la región están usando avances tecnológicos para adaptarse al cambio climático, mejorar el manejo de residuos en las ciudades, monitorear especies invasoras e incluso el control de la minería ilegal.
El Astrofísico Bruno Sánchez- Andrade creó un dron que constantemente captura fotos a cierta altura, monitoreando los caminos de los cazadores furtivos.
Los cambios de color en las imágenes tomadas en diferentes momentos permiten a Sanchez- Andrade crear un modelo 3D del terreno. Esto permite detectar cambios en la densidad de vegetación y especies invasoras. Los drones se usaron por primera vez en Ecuador, donde vieron al gayomba amarillo, una planta ornamental pero invasiva nativa de sur y del oeste de Europa, en áreas protegidas de la biósfera en Ecuador. La flor puede alterar la estructura y abundancia de las especies nativas, impidiendo su regeneración e impactando en los ciclos del agua.