Proteger lo que no se puede reemplazar
La guerra tiene múltiples campos de batalla, el más evidente: el territorio. Pero los focos de la batalla, se sostienen en otros frentes el que incluye también al medioambiente.
Recordemos el contexto internacional, pocos meses antes de la invasión rusa, la cumbre climática realizada en Escocia (COP26), planteaba una cuenta regresiva donde el mundo iba corriendo hacia el desastre ecológico, por cierto un llamado a la acción para salvar nuestro planeta. En ese encuentro, se resaltó la idea de que “la próxima década será determinante para el futuro de la naturaleza y las personas”