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Por CATHERINE EARLY
Traducido por el equipo TOPus
Lee el artículo en inglés aquí

 

El impacto medioambiental de la minería submarina es incierto, mientras sus partidarios y oponentes siguen discutiendo.

Los activistas medioambientales temen que parte importante del hábitat de la vida silvestre podría ser dañado irreparablemente, mientras los oponentes defienden que es mejor para el ambiente el seguir con el trabajo minero en el mar que en la tierra, muchos de los cuales son necesarios para la creación de energías verdes.

Pruebas de exploración en equipamiento y procesos están  planeados por varios países y compañías privadas para que el impacto pueda ser mejor entendido. La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), que regula  exploración y la explotación de los recursos minerales de los fondos marinos, ha aprobado 30 contratos de exploración que envuelven a 22 países y que cubren más de 1.3 millones de kilómetros cuadrados- alrededor del 0,7 por ciento del área internacional de suelo marino.

Las pautas y regulaciones que gobiernan la minería de suelo marino que se han llevado a cabo, todavía están en proceso de finalizarse. En marzo de este año, ISA publicó pautas revisadas para actividades de exploración. Esto afirma que cualquier país o compañía que quiera realizar pruebas, debe enviar una declaración de impacto ambiental (EIA)  a su equipo legal y técnico al menos un año antes. Luego, el equipo legal y técnico de ISA revisará la declaración de impacto ambiental (EIA) para juzgar su ‘integridad, precisión y confiabilidad estadística” de acuerdo con las pautas.

Sin embargo, Code Project- una coalición de activistas ambientales, científicos, abogados y especialistas regulatorios que revisaron el desarrollo de las reglas de  ISA para la minería- temen que este criterio no de ni siquiera una idea general de los impactos ambientales.

Además, desde que hay pautas y no reglas, estas no son vinculantes, por lo que no queda claro quién sabría si un contratista realizó alguna actividad dañina sin haber presentado un EIA, o que podrían hacer al respecto.

En enero pasado, el gobierno de la India publicó una consulta sobre su EIA para exploración y pruebas técnicas de una máquina que recolectará “nódulos”, que son unas formaciones parecidas a una papa en el fondo del océano que contenían ricas concentraciones de manganeso, cobre, cobalto y níquel. Estos son materiales esenciales para pilas y energía técnica renovable.

La prueba evaluará el movimiento del vehículo colector y su habilidad para chocar, bombear y descargar el desecho de material nódulo dentro de un área limitada del fondo marino, que se encuentra a 5000 metros de profundidad. El vehículo colector operará a través de una distancia total de 1000 metros y recolectará nódulos desde una capa de sedimento de 15 a 30 cms. Datos medioambientales serán  recogidos antes y después de las pruebas y por  un período de tiempo para evaluar el alcance del impacto, de acuerdo con la EIA.

Se estima que el área contendrá más de un billón de nódulos, todos los cuales forman un hábitat para la vida silvestre, incluyendo a pepinos de mar, esponjas, peces en abanico, estrellas de mar, crustáceos, anémonas de mar y corales. Poco se sabe de las especies encontradas en el área y los activistas temen que especies aún no encontradas existan ahí. Este ha sido recientemente el caso en otra área de interés para la minería submarina, la zona llamada Clarión-Clipperton en el este del Océano Pacífico.

La vida silvestre en o cerca de los nódulos ha evolucionado y ha florecido en el frío y oscuro océano profundo, y podría ser dañada por el ruido y la luz de las actividades mineras, dice el gobierno Indio. El equipamiento minero podría remover o degradar hábitats, mientras que las plumas de sedimento podrían asfixiar  a la vida cercana, dicen. 

El EIA es por lo tanto esencial para asegurar que ninguna actividad minera ocurra en el fondo del mar hasta que la protección del ambiente marino pueda ser asegurado.

“ Lo importante de los nódulos es que descansan sobre un fondo marino limoso, por lo que forman el único sustrato rocoso duro en el que la vida marina se puede anclar” dice Andrew Friedman, jefe del programa de minería en Pew Trust, que lidera el Code Project. “Cuando succionas los nódulos, estás recolectando hábitat.”

El proyecto ha señalado varios problemas con el EIA Indio. Por ejemplo, dice que hay una falta de planes claros por parte del gobierno Indio en el monitoreo del impacto que tienen las plumas de sedimento, las que se forman  de polvo y escombros del vehículo minero, y podrían dañar la vida marina en el fondo marino y en la columna de agua. El EIA debiese incluir un modelo que luego podría verificarse durante la prueba.

En general, se llegó a la conclusión de que el EIA contenía bastantes lagunas que hacían imposible evaluar si la prueba del país causaría un daño ambiental significativo, o proporcionar información útil sobre los efectos de futuras operaciones a escala comercial.

Sin embargo, la verdadera preocupación radica en el proceso con el que se realizan las declaraciones, y si esto sucede a nivel nacional o a nivel internacional por  ISA. El regulador asegura que el uso de estas áreas de alta mar se haga en beneficio de toda la humanidad. Sin embargo, anteriormente adoptó la posición de que corresponde a los gobiernos nacionales tomar la decisión final sobre si se pueden llevar a cabo actividades de exploración, dice Friedman.

Aunque ISA ha introducido el requisito de que los contratistas envíen un EIA a su equipo legal y técnico, todavía no está claro exactamente cómo funcionará esto y cómo se tomarán las decisiones finales.

“ Existe una falta de claridad suficiente sobre cúal es el rol y las responsabilidades de ISA”, dice Friedman.

El Code project quiere que  ISA exija que las evaluaciones proporcionen información de referencia a través de un muestreo preciso y completo por varios años. Este acto identificaría los cambios causados por humanos que probablemente resultado de la extracción minera; describir los esfuerzos  para mitigar los riesgos hacia las especies, hábitats y los ecosistemas, y detallar la metodología para estudiar los impactos de una actividad durante su duración. También proporcionará datos para ayudar a predecir los impactos de las actividades comerciales futuras.

El EIA de la India es sólo el segundo que se presenta a  ISA por actividades mineras. El Proyecto Code creía que el primero, de una compañía belga, Global Sea Mineral Resources (GRS) que deseaba realizar una prueba de su vehículo en la zona Clarion Clipperton, tenía fallas similares y que sin revisiones sustanciales, estas dos declaraciones establecerán “ precedente profundamente problemático” para futuras pruebas.

Por ahora, los problemas técnicos y el Covid 19 han retrasado la prueba de GRS. Siempre que se lleve a cabo, la compañía planea llevar a científicos independientes a la prueba para monitorear sus actividades, y sus hallazgos se harán públicos, según un comunicado en su sitio web.

Pero Friedman afirma que la falta de claridad y las lagunas en el proceso fueron una “receta para una gobernanza fragmentada y abusos medioambientales sin control.

ISA y la GRS declinaron una invitación para comentar en este artículo. No se recibió respuesta a las solicitudes de información del Ministerio de Ciencias de la Tierra del Gobierno Indio y del grupo industrial Deep Sea Mining Alliance.

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