Proteger lo que no se puede reemplazar
El síndrome de Fatiga por compasión, o burnout en inglés, es habitual en personas que dedican su tiempo al activismo, los que muchas veces se ven superados porque sienten que sus objetivos no están alineados con el resto de las personas o estos son difíciles de cumplir.
El Burnout supone un problema en todos los movimientos políticos y sociales. Cada día, activistas comprometidos sufren y abandonan la lucha porque se queman. Es la respuesta que damos cuando existe la percepción que existe la diferencia entre los propios ideales y la realidad.