Share

Hoy 22 de marzo, se conmemora el Día Mundial del Agua, con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de preservar este recurso. Este año, lo hace bajo el lema “Agua para la paz” desde los inicios de la civilización humana, el agua ha reunido a las personas y les ha permitido comerciar, viajar y comunicarse. Sin embargo, el agua también ha dividido a la gente.

En nuestro planeta, más de 3.000 millones de personas -el 26% de la población- no disponen de agua potable y 3.600 millones -el 46%- carecen de acceso a un saneamiento gestionado de forma segura, según informes de la UNESCO de 2023. Asimismo, se espera que esta escasez empeore en los próximos años, a medida que el cambio climático se intensifique.

Conflicto Palestino – Israelí por el agua
El agua también puede desencadenar conflictos, hace años que la batalla por el agua está en el centro del conflicto palestino-israelí. En verano de 2016, la tensión estalló en una auténtica crisis cuando numerosos pueblos y campos de refugiados palestinos se quedaron sin agua durante días y tuvieron que importar bidones para cubrir las necesidades básicas. Aguardaban despiertos en plena noche con la esperanza de que la presión volviese a las tuberías.

 

Esta crisis se ha visto agravada por el conflicto actual donde el 95% del agua en Gaza no es apta para el consumo humano. El asedio israelí a Gaza ha devastado la infraestructura hídrica, dejando inoperables las plantas desalinizadoras y tuberías.

Casi dos millones de habitantes de Gaza corren riesgo de enfermedades y deshidratación.
La destrucción de instalaciones vitales, junto con el desplazamiento y el acceso restringido a los puntos de recogida de agua, ha exacerbado la crisis.

El colapso de los sistemas de agua ha generado una catástrofe de salud pública en Gaza.
El acceso inadecuado al agua ha provocado un aumento en las enfermedades transmitidas por el agua. Los centros de salud, ya sobrecargados por los ataques, están luchando por brindar una atención adecuada.

Crear un efecto en cascada positivo
Alrededor del mundo existen múltiples experiencias donde los Estados obtienen mutuos beneficios compartiendo sus recursos hídricos, lo que refuerza tanto la paz como la seguridad regional, pero hasta el momento estos casos suponen una excepción a la regla.

Existen historias de acuerdos y cooperación entre países por ejemplo el Tratado de Agua del Índico es un modelo de cooperación, sobreviviendo incluso al conflicto armado entre sus partes, India y Pakistán. Hay también acuerdos prácticos entre Sudáfrica y Lesotho, a través del cual Lesotho facilita agua a Johannesburgo a cambio de ayuda financiera con la gestión del agua. El mayor recurso mundial de agua subterránea, el acuífero Guarani, está bien gestionado entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y, en África Oriental, Senegal, Mali, Mauritania y Guinea, han cooperado sobre los recursos de la cuenca del Río Senegal desde 1972.

Cuando cooperamos en materia de agua, creamos un efecto en cascada positivo, promoviendo la armonía, generando prosperidad y fomentando la resiliencia frente a los desafíos comunes.
Debemos actuar sobre la base de que el agua no es solo un recurso que se aprovecha y por el que se compite: es un derecho humano, intrínseco a todos los aspectos de la vida.

Con motivo del Día Mundial del Agua, es necesario que todos nos unamos en torno al agua y la utilicemos en favor de la paz, sentando las bases para un futuro más estable y próspero.

¡El agua importa!
Puede crear prosperidad y paz
Y solucionar crisis globales.

Fuente Naciones Unidas: Agua para la Paz

Fuente El País: Agua Santa el conflicto palestino-israelí por el agua

Fuente Agua para la Paz

Share

Go Back to the Blog

Read our recent posts

Proteger lo que no se puede reemplazar

Resistir el silencio

WWF-Noruega emprende acciones legales

Perseguidos por exigir una respuesta

Sign the letter!