Proteger lo que no se puede reemplazar
Esta es la historia de un territorio sagrado llamado Wirikuta, un lugar ancestral de práctica chamánica que se encuentra en el desierto de Chihuahua en México. Es codiciado por muchos y defendido por su pueblo Wixárika, donde sus habitantes son conocidos como los Huicholes, los últimos guardianes del Peyote.
Se habla de este territorio como la matriz de la vida donde se concentran los conocimientos, se encuentran las esencias de la vida y el nacimiento del Sol, el comienzo del mundo. De esta hermosa descripción, surge una disputa, por un lado un tesoro milenario y a su vez una riqueza amenazada por las mineras y agroindustria.