Proteger lo que no se puede reemplazar
¿Qué nos diferencia en medio de conflictos bélicos internacionales, una crisis sanitaria global, y la crisis climática?, parece ser una pregunta recurrente en las plataformas de redes sociales durante estos últimos días. Los acontecimientos han llevado a una diversidad inconmensurable de usuarios a preguntarse por las consecuencias de una posible guerra, quiénes se verían directamente involucrados, en qué lugares, hacia dónde podrían redirigirse las fuerzas, entre otras. Por su parte, las respuestas, opiniones, como el sin fin de críticas -junto al miedo-, ponen de relieve lo que una y otra vez se nos presenta en las distintas luchas alrededor del mundo: la profunda herida de la desigualdad, la carencia de justicia no discriminatoria. Todas las crisis nos respiran de frente, cuando no estamos en igualdad de condiciones.