Proteger lo que no se puede reemplazar
La disminución de los bosques nativos en el mundo atenta con el desarrollo de las prácticas ancestrales de pueblos originarios. Existe un lugar en el sur de Chile denominado la Araucanía, habitada desde tiempos ancestrales por el pueblo mapuche (mapu: tierra, che: gente), el cual se identifica con prácticas culturales ligadas fuertemente al bosque.
Pewen en lengua Mapuche, la Araucaria es el árbol representativo de Chile. Su nombre viene del pueblo originario Mapuche (mapu: tierra, che: gente), llamado también Pehuenche que significa “gente del pehuén”. Los Mapuches y Pehuenches habitan a ambos lados de la cordillera de los Andes en el centro-sur de Chile y el sudoeste de Argentina, quienes lo conocen como Pewen, un árbol sagrado que tiene una relación directa con el equilibrio de la vida y su destino.
Miran hacia el cielo, sus copas en forma de paraguas están preparadas para recibir y acunar la nieve, la que cada vez llega menos a visitarlas. Cada vez nieva menos , los ríos llevan menos agua, llueve menos, la ausencia de precipitaciones ha traído graves consecuencias para esta especie.